Que rico es cabalgar en la admiración de tu belleza, así como un potro desbocado, relinchandor por tu simpatía, esa que arropa la sabana entera mía, en mis ganas, mis horas y mis días, por declararte.
Tú! mujer de criollura hermosa ante la vida.
Así como un café mañanero cuando apenas el inmenso sol brilla.
Eres una mariposa de vuelo suave y tambaleante, que me atrapo y me hace sentir flotando en mi llanura de verdes rozagantes.
Pensar en tus ojos de moriche, en tus labios de queso llanero, en tus cabellos de quebradas y tu cuerpo de tucisito barranquero, hacen arrear a mi corazón pura sangre y veguero, hacia el sin fin de mis anhelos.
Porque a mi lado, mi flor bonita, tú! la de ternura infinita... siempre te quiero...!
Y por ello te dedicó, con humildad y todo mi respeto... este mi verso de sentimiento coplero.
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