Que maravilloso es poder conversar y entendernos con las palabras, pero mejor aún, cuando puedes hacer de ellas, cuales pétalos de una delicada rosa, hermosas, finas y significativas prosas.
Esas llenas de colores, amor, magia, gustos, desdenes, tristezas y dolores... Las cuales conjugas según el matiz de las almas, sentimientos y corazones.
Inspiración quizás, yo te llamare musa y nada más, porque decoras cada palabra que pienso y siento, muchas veces empanizadas de armonía, otras plenas en prosperidad, si algún día le toca a la tristeza, pues en hora buena que más da.
Aunque no te veo, te puedo describir, aunque no te palpó, te puedo sentir, son tus ojos mis consonantes, es tu ombligo vecino de tu vientre mi verso, es tu piel el alimento de mis dedos, son tus lunares el suelo de mis rimas y entre tus pechos las vocales que más me fascinan.
Entre todas, Romántica como bolero, delicada como un fino bossa, ardiente como salsa, dispuesta a cualquier cosa, cerrare mis ojos y te besaré en la boca, al abrirlos suspirare y te diré, para mi eso eres tú! mi musa joven y adulta, de elegante traje azul
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